¿En realidad esta bien?
Todo se
pone gris externamente, sin embargo por primera vez en mi vida lo detesto
porque no me afecta solo a mí, en mi pasado puse haber sobrellevado la situación,
pero ya no es así, es frustrante no poder mantener tu semilla, el sentir
necesidades que no son de mi cuerpo pero son más primordiales, ¿por qué ahora? Ahora
que te necesito, parece que me abandonas, la lucidez se desvanece por
instantes, la esperanza por segundos, alguna vez hice algo tan malo para que mi
semilla lo pague, trato de salir, lo trato, entonces porque me hundes, porque
nos zambulles en lo profundo, ¿Por qué? No es simple nada, si ya se lo que importa, yo
sé que sin mi semilla no soy nada, yo sé que yo soy todo para mi pequeño, si yo
sé que lo que ven los ojos algún día se lo llevara la muerte con un soplo el
cual será mi último aliento, si yo sé que es lo más importante. Entonces porque putas todo se nubla, ¿Por qué?
me truncas, bueno supongo entonces que deberé de ser como la gente que no le
importa nada más si no solo ellos mismos tal vez así me recompensaras, cuando
destruya a mi hermano para poder sobre salir yo, si eso es lo que deseas pues
eso hare, pero no me culpes después, no te atrevas a señalarme que no tuve
salida, si tus mismos actos me arrinconaron en la pocilga que me convertiré, así
es, pocilga, porque corromperé mi espíritu, traicionare mis valores y dejare de
ser “buena” en el interior.
Eres artista, ser artista, es ser inteligente y... ser inteligente, equivale a sufrir. Sufrir porque tu intelecto no entiende toda esa basura con que contaminaron tu cerebro desde muy niña ¡Nos enseñan antivalores! No lo digo yo, lo dijo un gran pensador, lo dijo el amargado hijo de un hipócrita pastor ¡Lo dijo Nietzsche!
ResponderEliminarRecorrí las mismas veredas en las que has estado dejando girones del alma en cada abrupta espina de inventados arbustos. Por eso sé decirte que nadie podrá culparte de buscar la salida más inteligente. Debes formatearte el cerebro y meterle tus propios valores, los cuales sabrás entresacar meditando sobre lo que pensaron grandes autores como Aurora, de Nietzsche (leí toda su obra y te propongo una muy buena), leer Los Pensamientos de Pascal ¿Sabías que, además de científico, era un literato de exquisito estilo? Te podría recomendar otras pero hago mejor en recomendarte no leer la obra más alienante, la más destructora del raciocinio, la que idiotizaría al más inteligente de los hombres si tuviera la necedad de leerla: prohíbete la lectura de la biblia y borra, desde ya, el aberrante concepto del pecado. Tu no pecas. Tu cometes errores, los reconoces íntimamente y te prometes no volverlos a cometer. Lee, en vez de ello libros formadores como la Apología de Sócrates escrita por Platón o por Jenofonte. Léela y comprenderás el sacrificio de Sócrates, quien bebió la cicuta por obedecer las Leyes de Atenas cuando tenía abiertas las puertas de su celda, comprados los guardias y Platón le tenía una nave esperándolo en el Mediterráneo para que escapara -¡He obedecido las leyes de Atenas cuando me fueron propicias, no voy a desobedecerlas hoy que me son adversas! -resxpondió el maestro ¡Que gesto más glorioso y digno de encomio! Pero nadie lo sigue, nadie busca la justicia tratando de imitarlo porque sócrates, jamás, les ofreció la vida eterna aningún hipócrita interesado en ser inmortal, él solo te inclina al uso racional del intelecto.
Regresando a tu misiva. Jamás te convertirán en una pocilga, tú debes salir de la pocilga en que te metieron ¿Ser bueno? ¿Ser malo? Esos son conceptos sin sentido, piensa solo en lo justo o en lo injusto, respeta la vida de tus congéneres porque no tienes derecho a quitársela ¡Jamás porque así te ganas la vida eterna! O porque te irás al infierno si matas.
Para terminar, no existe un solo ser inteligente que no haya sufrido el absurdo entorno en su juventud, con la edad aprendes a convivir con el absurdo y a reirte de lo que antes te hacía llorar.
Pasando a otra cosa, si tú pintaste esa figura de blancos y grises, podrías venderla no te digo más porque, inmediatamente te la plagian. Fuí pintor en mis años mozos, dejé la pintura a los dieciseis para dedicarme a la poesía. En otras palabras, somos hermanos: ser músico, pintor, poeta o arquitecto es solo cosa de elección o destino.
Un fuerte abrazo y ¡SURSUM CORDAE! Como dicen los poetas o, como decía mi abuela ¡Cuando la desgracia me abate, el orgullo me levanta!
Al propósito, olvidé darte mi correo desde el cual puedo asesorarte sobre la comercialización de ese interesante cuadro. Puedes escribir a manuelguate@gmail.com
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